siempre fue muy raro
vivir.
Era algo así
como un contrato
con plazo definido.
Siempre me acuerdo
cuando me decía
a mi misma
que a los veinticinco años
ya estaría muerta.
Y hállome aquí,
sobreviviendo.
Mi madre me regala plantas: hojas, tallos, raíces, flores futuras. Creo que es un bonito gesto porque me regala parte de su jardín. Yo tamb...
No hay comentarios:
Publicar un comentario