martes, 26 de enero de 2021

Las cuatro estaciones del invierno

Me hubiera gustado
que me dijeras que me extrañabas
que fueras solo un poquito más cálida,
más cálida conmigo 
y no cuando llorabas.

Sin embargo fuiste fría
tan fría como una cuchilla
tan fría como mi madre
tan fría como yo misma
lo fui contigo.

Nos quemamos en el hielo
nos congelamos para siempre
y nos morimos de frío
en este invierno eterno 
que vive dentro nuestro. 


sábado, 23 de enero de 2021

Términos

Cuando termino
la jornada laboral
tengo la extraña sensación
de no haber hecho nada
en todo el día,
como si durante las ocho horas 
estuviese inmersa 
en un mundo 
que no es el mío,
que no reconozco. 
Pero aún así 
me duelen los pies,
se me han cansado los ojos
y tengo hambre. 

Entonces me pregunto 
si habrá algún trabajo 
en el que sienta
que no estoy perdiendo el tiempo.

¿Querré alguna vez 
dotar de plusvalor 
a lo que hago por disfrute?

¿O dejaré de disfrutarlo 
porque su valor monetario
le hará perder 
el verdadero valor
que tiene para mí? 

miércoles, 20 de enero de 2021

Hoy no me siento bien

Hoy no me siento
bien,
aunque me haya alimentado
bien.

No dormí 
muy bien
porque tuve pesadillas 
iguales a la realidad. 

Siento ciertos pinchazos 
de calor/frío
en la cabeza 
y el desánimo 
colma por completo mi existencia.

¿Será por el calor extremo? 

¿Será que ayer recibí una llamada suicida?

¿Será esto un poema o pura mentira? 

No tengo idea 
de cómo responder 
esas preguntas 
ni tantas otras 
que me vuelan
en la cabeza. 

lunes, 18 de enero de 2021

Caridad


Dijiste 
que yo 
estuve contigo 
por caridad. 
No me sorprende 
que te tengas tan poca estima 
como para creerlo. 

Pero yo,
acaso yo 
¿pierdo mi tiempo 
a destajo? 

Yo soy tan superficial 
y patética
que pasé seis meses junto a ti
y me enamoré 
¿por caridad? 

domingo, 10 de enero de 2021

Contradicciones

Estoy en el momento 
menos álgido 
de mis contracciones,
pero aún así me pesan 
más que de costumbre
porque empiezo a sentir
cómo le pesan
a lxs demás.

Ya no me angustio 
tanto 
por los desdenes 
de la amistad
y del amor
porque es historia repetida.

Agradezco ya no sentir 
tan intensamente
porque así no me desarman
tan rápido
y puedo aguantar 
mejor los golpes. 

Escribir nuevamente
se ha vuelto mi consuelo,
aunque ya haya perdido 
la gracia.

Ahora me queda 
la nada. 

sábado, 9 de enero de 2021

Ausencia

Han vuelto a aparecer
mis momentos de ausencia. 
Algo de mi se me pierde, 
se va no muy lejos
pero no sé adonde. 
Aún logro recuperarme
en segundos,
como saliendo
del fondo de un pozo
que se hace cada vez más hondo.

No puedo controlar 
lo impredecible,
pero aún así me esfuerzo
y me gana la angustia.

Si se me vuela 
la mente 
que sea para siempre,
para no tener que volver
llorando y sangrando
como tantas otras veces. 

La torre

Todos los deseos 
que antes me desbordaban 
han desaparecido.

Me veo 
como la torre endeble
que se esconde
bajo los rayos negros
del sol.

Fuego

Cuando hemos visto el fuego consumirse
solo ansíamos que sus llamas
vuelvan a iluminarnos los ojos, 
el corazón y el alma.
Cuando hemos visto todo ardiendo,
ya nada puede abrazarnos 
como lo hacían las llamas. 
Nunca nada podrá regocijarnos 
tanto como los límites calurosos
de las fogatas
en donde gritábamos y reíamos, 
en donde nos secábamos la ropa 
y nos dábamos palabras de aliento. 
Aunque solo a algunos metros 
más allá podíamos encontrar la oscuridad absoluta,
sabíamos que la luz y el calor
de la barricada nos protegería.
Por esto son las ansias que tengo,
la melancolía y la nostalgia.
A veces veo el humo de algunas
y se me ilumina el corazón, 
pero ya casi ni quedan
y yo también siento 
que me he ido apagando. 

Sin el fuego hace frío 
aquí dentro
pero afuera es peor.

Madre

Gran parte de mi vida
ha estado marcada
por las vivencias 
de tener una madre 
enferma. 

Para mí no es raro 
el miedo irracional
que le tengo a las enfermedades, 
a los hospitales 
y a la muerte. 

Tanto pensar 
en la muerte 
nos va matando 
de a poco,
pero al menos 
se puede vivir
con eso.

Poeta

Un día quise ser poeta.
Ahorita nada más quiero estar
adentro de la casa. 
Mi casita perdida
quizás dónde.

Consuelo

Solo la soledad
del silencio
y la melancolía 
me darán consuelo.

Rastros

Por la ventana veo la gigantografia de un rostro de rasgos indígenas, inconsciemente hago el gesto de mirar la pantalla negra de mi celular para encontrarme esos rastros en mi cara.
La micro avanza y tal vez logró hallar algunos.
Recuerdo la once familiar en que se contaba que mi bisabuela venía del sur y que tenía rasgos mapuche.
Intento develar en cual de estos rastros míos sigue perpetuándose la historia de la sangre.

Truenos

Ayer se oyeron truenos
sonando como el mar
al romper sus olas 
en las rocas
de algún acantilado.

Mal presagio

Cuando caminaba hacia la casa, vi a un aguilucho aleteando forzosamente mientras intentaba tomar con sus garras el cadáver aplastado de una paloma que yacía en medio de una calle. Lo intentó algunas veces logrando levantarlo a centímetros del suelo, pero finalmente lo soltó y se posó en un poste pues lo asustó el violento movimiento de los autos que amenazaban con impactarlo. Desde arriba miraba inquieto al cadáver que aún en el suelo seguía siendo aplastado por el paso de los autos, analizando tal vez la forma de poder llevarse su carroña. En ese momento, apareció otro aguilucho más joven y lo desplazó del poste, esta segunda ave también se quedó mirando atentamente al cadáver que yacía bajo suyo como calculando el momento preciso para lanzarse por él, pero la luz verde y el agresivo ruido de la ciudad hicieron que desistiera y emprendiera su vuelo hacia el sur. En su trayecto abundaron las palomas que se sintieron inquietas ante su paso y se movieron hacia adelante y atrás sobre un cable muy endeble que a su vez se meneaba por el viento. • <<Las aves más grandes bajarán hasta nuestras moradas y se disputarán nuestros destrozados cadáveres arriesgando incluso su propia vida. No lograrán llevárselos debido a las múltiples adversidades, pero aprenderán de los errores de quienes les precedieron o entenderán que una presa así no vale la pena. Pasarán por nuestro lado amenazantes y nos harán peligrar con el fuerte aleteo de su andar. Nosotrxs solo podremos agarrarnos fuertemente a aquello que nos sostiene y acurrucarnos para decirnos palabras de aliento, mientras que otros vientos también se disputarán nuestra caída. 

Araña

Me he deshojado.
Me verán desnuda,
las raíces invertidas
como patitas de araña
que miran hacia el cielo.

Una araña de espaldas 
que patalea media muerta.

Monstruos en cerro navia



Cuando el monstruo se subió a la micro, hubo un silencio espeluznante que rompió al balbucear una frase aprendida de memoria que no alcancé a entender ni a dar respuesta, luego pidió que cerrarán las puertas así que no teníamos escapatoria. Me apartó de las otras personas y habló en ese idioma que solo los otros monstruos pueden entender. Pude sentir el terrible escalofrío que produce la crueldad de su semblante y el frío del arma que sostiene siempre en sus manos. Esta vez el instinto paralizador de la totalidad del cuerpo, aprendido de otras horribles ocasiones, ayudó a la huida. Pero el pequeño horror que producen tales encuentros con las bestias, me persigue para toda la vida.

viernes, 8 de enero de 2021

Genética básica

Las clases sociales 
tienen estricta relación
con la genética.

Cuando voy a trabajar 
veo los orígenes
en la contextura
de los cuerpos.

Miró mi propio cuerpo, 
lo comparo con los otros
y caigo en la cuenta 
de que hay más similitudes 
con las nanas de las casas
que con las dueñas de las casas. 

Luego pienso
que si yo no estuviera 
tras este mesón,
probablemente estaría
limpiando, ordenando y odiando 
casas ajenas.

La pobreza es genética.

Algunas ya lo sabemos 
y lo llevamos guardado 
en la sangre 
y grabado en la piel. 





26

Para mí
siempre fue muy raro 
vivir.
Era algo así 
como un contrato 
con plazo definido.
Siempre me acuerdo 
cuando me decía
a mi misma  
que a los veinticinco años
ya estaría muerta.
Y hállome aquí,
sobreviviendo. 

jueves, 7 de enero de 2021

Horas muertas

Necesito
hablar 
conmigo
misma.

El nuevo plan de celular me está ofreciendo instalar una aplicación para hablar con otras personas,
pero lo que yo realmente necesito
para dejar de estar sola es:

Volver
a hablar 
conmigo 
misma.

Volver a encontrarme
en los pequeños parques de la ciudad,
en algún rinconcito
o en una esquina desconocida
y preguntarme:
¿Dónde te habías ido ? 
Para negarme a responder 
esa pregunta enojada,
reclamando que en mucho tiempo 
no intenté buscarme. 

No me culpo, 
no solo yo
me daba por perdida.
Pero creo que me voy encontrando de repente.
Sobretodo en las horas muertas
algo de mí ha revivido. 

Retazos

Ahora que no puedo 
escribir 
más que fragmentos,
me viene bien 
la poesía.

Antes escribía
relatos 
siempre tenía una historia 
en mi cabeza. 
Ahora he perdido 
mi propio relato,
me he aburrido 
de mi historia sufriente,
así que ya no tengo nada,
nada más que pedazos 
de lo que fui,
de lo que soy 
y de lo que me estoy convirtiendo.

Esta rarísima
amalgama de mi misma 
a veces me hace desconfiar
y me asusta.
Pero ahora al menos 
puedo mirarme al espejo 
sin desconocerme.


Plantas

Mi madre me regala plantas: hojas, tallos, raíces, flores futuras. Creo que es un bonito gesto  porque me regala parte de su jardín. Yo tamb...