menos álgido
de mis contracciones,
pero aún así me pesan
más que de costumbre
porque empiezo a sentir
cómo le pesan
a lxs demás.
Ya no me angustio
tanto
por los desdenes
de la amistad
y del amor
porque es historia repetida.
Agradezco ya no sentir
tan intensamente
porque así no me desarman
tan rápido
y puedo aguantar
mejor los golpes.
Escribir nuevamente
se ha vuelto mi consuelo,
aunque ya haya perdido
la gracia.
Ahora me queda
la nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario