la jornada laboral
tengo la extraña sensación
de no haber hecho nada
en todo el día,
como si durante las ocho horas
estuviese inmersa
en un mundo
que no es el mío,
que no reconozco.
Pero aún así
me duelen los pies,
se me han cansado los ojos
y tengo hambre.
Entonces me pregunto
si habrá algún trabajo
en el que sienta
que no estoy perdiendo el tiempo.
¿Querré alguna vez
dotar de plusvalor
a lo que hago por disfrute?
¿O dejaré de disfrutarlo
porque su valor monetario
le hará perder
el verdadero valor
que tiene para mí?
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